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LOS GRANDES SECRETOS DEL RECICLAJE DEL ALUMINIO

Por Equipo Eurospain · 1 septiembre 2020

El aluminio es uno de los metales más presentes en nuestro día a día y, cuando hablamos de reciclaje, también uno de los materiales más eficientes y rentables. Aun así, muchas de sus ventajas siguen siendo grandes desconocidas para la mayoría de las personas.

En este artículo dejamos a un lado la modestia y desvelamos los grandes secretos de este auténtico titán del reciclaje, empezando por una pregunta clave: ¿es importante reciclar?

¿Es importante Reciclar?

La forma más clara de entenderlo es imaginar qué ocurre cuando no reciclamos correctamente:

  • Los residuos que generamos a diario no se reducen (en torno a 2 kilos por persona y día).
  • Aumenta la demanda de recursos naturales para fabricar nuevos productos porque falta material reciclado disponible.
  • Se agravan los daños al medio ambiente.
  • Crecen las emisiones de gases contaminantes.
  • Se dispara el consumo de energía necesario para producir y tratar los materiales.

Por todo ello, reciclar es realmente importante. No solo porque sea imprescindible cuidar el planeta, sino también por el impacto directo que tiene en la economía.

Si simplemente tiramos los productos al terminar su vida útil, sin darles una segunda oportunidad, generamos más basura y agotamos antes los recursos naturales utilizados para fabricar nuevos artículos.

La clave está en cambiar el chip y apostar por la reutilización. Es lo que conocemos como economía circular: dar una segunda, tercera o cuarta vida a los materiales… o incluso vidas infinitas en el caso del aluminio.

Gracias al reciclaje se calcula que el 75 % del aluminio producido a lo largo de la historia sigue en uso. Es un material reciclable al 100 % tantas veces como haga falta.

Cuando reciclamos latas de bebida, por ejemplo, se emite hasta un 95 % menos de CO2 que fabricando esas mismas latas con aluminio primario. Al mismo tiempo reducimos la cantidad de residuos que generamos y recortamos nuestra huella de carbono con cada envase reciclado. Así es como cerramos el círculo y hacemos realidad la economía circular.

El reciclaje es responsabilidad de todos y no se trata de una moda reciente. Tiene una larga historia detrás.

Concienciación por el reciclaje

Llama la atención que, a pesar de ser un material fácil de reciclar y muy presente en casi todos los sectores, el aluminio siga siendo uno de los elementos menos reciclados a nivel doméstico. Esto demuestra lo importante que es trabajar la concienciación ciudadana.

El reciclaje del aluminio no nace solo de la preocupación medioambiental actual. La idea de reutilizar materiales nos ha acompañado a lo largo de la historia, aunque la conciencia moderna sobre el reciclaje empezó a tomar forma con las campañas realizadas en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

En aquella época se invitaba a la población a entregar toda la chatarra metálica posible en puntos de recogida para poder fabricar, con urgencia, armamento y equipamiento de guerra.

Reciclaje del aluminio
El aluminio reciclado permite reducir residuos y recuperar un material de alto valor.

La implicación ciudadana fue masiva: se donaron utensilios de agricultura y jardinería, cacerolas, sartenes, papel de aluminio, barras de labios y todo tipo de objetos metálicos.

Tras la guerra, en los años 60, el auge del consumo de bebidas en lata y el nacimiento de los primeros movimientos ecologistas provocaron que el reciclaje ganara protagonismo. Con el tiempo se desarrollaron instalaciones específicas para la recuperación y clasificación de materiales, cada vez más comprometidas con la reducción del impacto ambiental.

EURO SPAIN forma parte de este tipo de instalaciones comprometidas con la preservación del medio ambiente y, en especial, con un uso responsable de la energía. La empresa dedica una parte importante de sus recursos a la investigación y desarrollo de tecnologías para la recuperación del aluminio, incluyendo soluciones que aprovechan y tratan los residuos generados durante el proceso para reincorporarlos al ciclo productivo.

En el reciclaje del aluminio prácticamente todo se aprovecha. Y además, este metal tiene la capacidad de “vivir para siempre”.

Las infinitas vidas del aluminio reciclado

Desde que comenzó la producción industrial de aluminio se estima que se han fabricado unos 700 millones de toneladas, de las cuales alrededor del 75 % continúa en uso gracias a su capacidad para reciclarse una y otra vez sin perder sus propiedades.

Entre las cualidades que sitúan al aluminio en el pódium de los metales más utilizados destacan:

  • Su ligereza.
  • Su capacidad para conducir el calor y la electricidad.
  • Su elevada maleabilidad.
  • Su resistencia natural a la corrosión.
  • Su larga vida útil.

El aluminio puede reciclarse de forma prácticamente ilimitada sin perder ninguna de estas características. El proceso es especialmente eficiente porque el material se aprovecha casi al completo, convirtiéndose en un ejemplo perfecto de economía circular: cuando un producto llega al final de su vida útil, el metal se recupera y vuelve a entrar en el ciclo productivo.

La famosa frase de que “segundas partes nunca fueron buenas” aquí no se cumple. El aluminio reciclado mantiene intacta su calidad, por lo que puede seguir utilizándose una y otra vez.

El aluminio reciclado no disminuye de calidad

A diferencia de lo que ocurre con otros materiales, en el caso del aluminio el proceso de reciclaje no reduce sus cualidades esenciales. El aluminio reciclado ofrece la misma calidad que el obtenido a partir del mineral original, siempre que los residuos generados en el proceso se gestionen correctamente.

La idea de que los metales reciclados son peores es, en gran medida, una leyenda urbana asociada a las limitaciones tecnológicas de los primeros sistemas de reciclaje, cuando era difícil separar correctamente ciertos materiales mezclados.

Hoy en día, los metales pueden reciclarse muchas veces sin perder prestaciones, algo que no sucede con otros materiales como el papel o el plástico.

Dentro de los metales, el aluminio es uno de los que ofrece más posibilidades por su maleabilidad, versatilidad y amplio rango de aplicaciones.

El aluminio recuperado está muy presente en sectores como la alimentación, la medicina, el tratamiento del agua, la construcción, el transporte, las comunicaciones, la energía, la industria química o incluso los reactores nucleares.

Aplicaciones del aluminio reciclado
El aluminio reciclado se utiliza en sectores clave como la automoción, la construcción o la energía.

Si alguna vez te has preguntado si reciclar resulta más caro, la respuesta te va a sorprender.

¿Reciclar es más caro?

La respuesta corta es no. Reciclar metales es mucho más beneficioso que producirlos siempre a partir de materia prima virgen.

Con el reciclaje de metales se puede reducir hasta en un 70 % la contaminación del agua, del aire y los residuos derivados de la minería.

En el caso concreto del aluminio, la reducción de impacto llega aproximadamente al 95 %. Esto significa que el reciclaje evita gran parte del coste económico y energético asociado a la extracción, transporte y transformación de la bauxita, al tiempo que impulsa la economía circular al reutilizar los residuos generados durante el proceso.

El proceso para obtener aluminio secundario a partir de chatarra es mucho más eficiente que la producción de aluminio primario. Permite lograr un importante ahorro energético y una gran reducción de las emisiones de CO2. Desde el punto de vista ecológico y económico, el balance es claramente positivo.

Sin embargo, todavía hay quien sostiene que el reciclaje es solo un negocio más.

“El reciclaje es solo un gran negocio”

Las personas que defienden esta idea suelen argumentar que detrás del reciclaje y la gestión de residuos únicamente hay intereses económicos financiados con los impuestos de los ciudadanos, utilizándolo como excusa para no separar ni reciclar.

A veces se afirma que solo una pequeña parte de lo que se paga se destina realmente a estas tareas, pero lo cierto es que avanzar hacia una economía circular basada en el reciclaje es la única manera de frenar muchos de los problemas ambientales actuales.

Economía circular y reciclaje del aluminio
La economía circular permite que el aluminio vuelva al ciclo productivo al final de la vida útil de cada producto.

En la práctica, solo mediante el reciclaje podemos garantizar un equilibrio razonable entre el suministro, la disponibilidad y la calidad de los materiales que necesitan sectores como la comunicación digital, el transporte o la construcción.

El nuevo modelo de economía circular se basa precisamente en asegurar ese suministro permitiendo que, una vez termina la vida útil de los productos, sus materiales vuelvan a entrar en el ciclo productivo. En el caso del aluminio, se estima que para 2050 alrededor del 50 % de la demanda europea podría cubrirse con aluminio reciclado procedente del consumo.

Conclusión

Cada persona genera aproximadamente unos 2 kilos de basura al día. Si no reciclamos, llegará un momento en que no habrá espacio suficiente para tratar todos esos residuos, lo que conllevará problemas de salud, escasez de recursos naturales, aumento de la contaminación y desaparición de ecosistemas y hábitats.

El modelo lineal de “producir, usar y tirar” que se popularizó desde la Revolución Industrial ya no es sostenible. Necesitamos basarnos en un sistema de producción y consumo donde la recuperación y reutilización de materiales sea la norma.

Los metales siempre han sido importantes para el desarrollo humano, pero en el siglo XXI se han convertido en elementos esenciales para sostener nuestro estilo de vida dentro del marco de la economía circular.

Entre todos ellos, el aluminio ocupa un lugar destacado: es infinitamente reciclable sin perder propiedades y permite que incluso los residuos generados durante su transformación se conviertan de nuevo en materias primas.

Por todo ello, reciclar aluminio no es solo un gesto ecológico. Es una decisión estratégica para cuidar el planeta, optimizar recursos y construir una economía verdaderamente sostenible.